lunes, 23 de septiembre de 2013

¿Amor?

*

No quiero enamorarme
No pretendo que me amen
No hay tiempo para invertir
No, el amor, no es para mí

No tengo más lugar en el alma
No entra nadie más en mi cama
No comparto atardeceres
No les cuento ni mis placeres

No regalo más que mi sonrisa
No olvides mi premisa
"No te involucrés, no te enamorés"
No quisiera tener que ser descortés

No necesito nada más
No te voy a llamar jamás
No entienden que estoy bien así?
No cabe ya nadie en mi país

No puedo enamorarme
No estoy lista para sufrir
No me lleven de nuevo ahí

No, no me voy a arriesgar
No, de todas formas ya no siento
No, cada uno se me llevó un pedacito.

No, mi corazón todavía lo tiene él.


jueves, 29 de agosto de 2013

Manifiesto

*

Me encantaría ser más apática. Querría que las cosas no me afectaran tanto. Que fácil sería si tuviéramos un botón detrás de la oreja que desactive todos los sentimientos. Que ganas de que mi cuerpo funcionara como un ecualizador, donde pueda subir o bajar tanto los (sentimientos) graves como los agudos.

¿Quién me pregunta cómo me veo en 20 años? No importa, yo me lo contesto igual.

Me veo sola. Me veo sola con muchos animales. Perros, gatos y caballos.
Me veo sola con muchos animales en una casa grande.
Con jardín y pileta.
Me veo sola con muchos animales en una casa grande y felíz.
Sin marido pero con hijos, quien sabe si adoptados, que me devuelven amor.
Me veo sola con muchos animales en una casa grande y felíz, lejos de mi lugar de origen.
Tiene que ser otro país donde los recuerdos no me revuelvan el estómago constantemente.

Y esa es otra cuestión.
¿Por qué los sentimientos nos condicionan tanto la existencia?

Ya quisiera yo poder torturar al dolor, enamorar al amor, aterrar al miedo, hacer llorar a la tristeza, hacer reír a la felicidad, hacer parir a la vida, y que se suicide la muerte y se atragante la gula y se deshidrate el hambre.
En fin, controlarlo todo.

–     ¿Por qué? – Me preguntan.
–     No hay nada más lindo que sufrir por amor. – Afirman.

Andá a hacerle el amor a la vida vos. Yo no quiero eso.
Todo ese aquelarre de vivencias que te pueden solucionar o arruinar la vida, no son para mi. No quiero tener que preocuparme por hablar con tacto, políticamente, o de forma imparcial para no lastimar a nadie.

Y esa es otra cuestión.
¿Por qué me preocupo más por no molestar con mi sufrimiento a quienes me rodean, que por vomitar todo eso que me angustia y me desgarra los huesos? Ya quisiera yo poder existir.

Sin más. EXISTIR. Cual vegetal en maceta. EXISTIR. Cual abeja en el panal. EXISTIR. Cual gacela en la sabana. EXISTIR. Cual adorno de centro de mesa. EXISTIR. Cual foco de lámpara. EXISTIR. Cual ladrillo en la pared. EXISTIR. Cual aire, molécula, nada.
En fin, estar ahí sólo respirando.

–     ¿Por qué? – Nuevamente.
–     La vida sería muy aburrida. – Insisten.

Andá a tener una vida interesante y llena de sentimientos vos. Yo no quiero eso.
Prefiero que el popurrí de experiencias que me depara el destino se quede en la bolsita y guardado en el bolsillo. No me interesa que nadie me muestre lo mucho que me pierdo. Ya con lo que tuve y perdí, me alcanza.

Y esa es otra cuestión.
¿Por qué es tan difícil darte cuenta cuando llegaste a tu máximo sin ser un conformista? 

Ya querría yo poder distinguir entre excelencia y perfeccionismo, entre grandeza e imperialismo, entre vergüenza y pudor, entre enamorarse y enamoramiento, entre ver y mirar, entre escuchar y oír, entre comer y degustar, entre sentir y percibir, entre querer y desear, entre prender fuego e incendiar, entre matarse y suicidarse, entre matar y asesinar, entre morir y dejar de vivir.
En fin, entre el miedo y el amor.

–     ¿Por qué? – Otra vez.
–     Nada seríamos sin el vértigo de lo inesperado. – Me quieren convencer.

Andá a descomponerte caminando por tu destino vos. Yo no quiero eso.

Los pasos que doy ya son lo suficientemente nauseabundos como para agregarle condimentos que despierten mi colon irritable. No necesito de ese toque de exotismo que todos buscan. No quiero llamar la atención de mi entorno ni que se volteen al pasar.


Simplemente, me encantaría ser más apática. 
                                                                  Punto.

viernes, 26 de julio de 2013

De noche

*

por esas noches imposibles de grabar
porque me surge y ahora quiero todo
por esas noches que terminan en los sentidos
porque se me antoja estar desnuda toda



Programado encuentro
esperado momento
intangible deseo
incontenible energía
fuego
química
risas
dos cuerpos a punto de trenzarse
respeto
admiración
comodidad
se entendieron
se imaginaron
dos miradas a punto de matarse
se relajaron
se leyeron
de pronto esa música
la del silencio con humedad
subtítulos
se besaron
se chaparon
ropa
se mostraron
piel
se desnudaron
se olieron
tatuajes
se lamieron
manos
se contaron rincones
se excitaron
miradas
ardieron
explotaron
se acabaron
traicioneras sábanas negras
inconfiable contraluz
confirmadas corazonadas
maldito Jack
bendita memoria
que se retiren los compromisos
eterno amanecer
gracias nubes
gracias lluvia
como un hombre a una mujer
ellos
infernales
atemporales
únicos
se consumieron
                          juntos.

domingo, 26 de mayo de 2013

¿Soy yo?

*

Como un sueño donde te ves
desde el cielo
volando sobre tu propia cabeza
oliendo el shampoo de tu propio pelo
suspirando tu propia nuca
susurrandote a tu propia oreja
¿y si fuéramos nuestras propias conciencias
sin saber que lo somos?
¿Y si estamos vivos de diferentes formas
pero al mismo tiempo?
Puedo sentirlo
en la habitación
cuidándome
sosteniéndome
cada vez que ando las calles
me roza la cintura para guiarme
esa intuición
la misma sombra me habla
me sigue cual espectro
me da señales
y yo las busco
porque se que me hace bien
todas esas hojas en mis caminos
con formas y direcciones
cada corte de luz
que me anticipa un espasmo frío
las personas que veo
sólo cuando se me eriza la piel
esos animales que entrena mientras duermo
y después me muestran el peligro despierta
me enojo conmigo
con eso
con mis presentimientos
mi instinto
¿Con quién me peleo?
¿Soy yo?

miércoles, 24 de abril de 2013

Sentirte parte


*

Sentirte parte
y no serlo

estar adentro
y mirar desde una cerradura


saber que te hace bien
pero que otra te hace mejor

una cuerda de guitarra
que está guardada todavía en el envoltorio
una vela consumida por el polvo
las gotas de lluvia que se evaporan antes de tocar la tierra
esas plumas que jamás vuelan
aquellos retazos que no encajan en ningún molde
todos esos sonidos que quedan afuera de una canción

Sentirte parte
y no serlo

estar adentro
pero mirar desde afuera.


sábado, 30 de marzo de 2013

Mujer


“Y en esa calle de estío,
calle perdida,
dejó un pedazo de vida
y se marchó...”
                        Naranjo en Flor - Polaco Goyeneche

*
cuando el horizonte parece alejarse en cada paso
ella sigue como gacela en celo
su belleza infinita
excita
invita
desbordada de secretos
pasión
imposible de ignorar
una estela de intimidad
tan única como una flor en el desierto
tallada por la imperfección
revocada con música
caminando en el paraíso urbano
se desplaza casi levitando
en la esperanza del fresco nocturno
ni la escarcha la toca
rozando miradas ajenas
esconde lo mismo que muestra
deja entrever su comodidad
capa tras capa de ropa
su suspiro congelado exhala misterio
trenzada con la noche
tan simple y tan compleja como el amor
mágicamente mujer.

lunes, 25 de febrero de 2013

Preguntas


*
¿Para qué buscarle sentido a aquello que no lo tiene?
¿Para qué creer en lo que no existe?
¿Puedo sospechar de quien me deja jugando sola en la sombra?
Cuando el amor alcanza tu límite, ¿Hay que dejarlo ir?
¿Con quién cumplir un sueño?
¿Para qué pensar en soluciones si de dilemas se trata?

¿Sólo se desea aquello que no se tiene?
¿Sólo se rechaza aquello que ya se posee?

¿Cuál es el límite de la locura?
¿Por qué hay que darle significado a lo que no figura en el diccionario?
¿Por qué preocuparme en ser amado y no en amar?
¿A dónde van las almas?

¿Quién habla cuando dormimos? ¿Es aquél a quien inmortalizamos Hombre?
¿Quién calla cuando despertamos? ¿Es aquél que se comunica con los animales?

¿Cómo se hace para leer cuando se activa la muda conciencia?
¿Tiene todo que perseguir un objetivo?
Si quiero elegir vivir, ¿Por qué me cobran el aire?
¿Cuánto se puede mentir para poder lastimar?
¿Debe doler más un puño cerrado que una boca abierta?
¿Debe ser el silencio la respuesta a la crueldad?

¿No querrías alguna vez sentir la inocencia de un pájaro?
¿No querrías alguna vez nadar sobre nubes?

¿Tiene alguna salida el miedo constante?
¿Puede ser una opción la felicidad absoluta?
¿Y qué hay de los que pelean por liberarse de las reglas de juego?
Si quiero elegir morir, ¿Por qué me pagan con decepción?

¿Ya se descubrió la cura a la juventud?
¿Ya se sabe quién mató a la verdad y dio a luz a la hipocresía?

Cuando el odio no es suficiente, ¿Hay que intentar con más fuerza?
¿A dónde queda la esperanza?
¿Se puede guardar lo deleble?
¿Siempre esperamos que lo prohibido nos llene de adrenalina?
¿Cuánto se puede resistir una cucharada de veneno?
¿Acaso perdimos lo que una vez osamos llamar pudor?

¿Siempre esperamos que la vida nos sorprenda?
¿Acaso olvidamos lo mucho que nos deleita hacer de bufón?

¿Cuál es el límite de la pasión?
¿Con quién compartir una fantasía?
¿Cómo hago para imaginar si las voces no se detienen?
¿Y qué queda para los incansables de permanente estado civil enamorado?
¿Se puede robar lo intangible?
¿Qué tanto se puede llorar ahogada en arrepentimientos?

¿A quién le pido respuestas?
¿Qué tan alto se puede gritar encerrada en tus adentros?